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Conocer Altea

Altea, cúpula de Altea


Conocer Altea


Altea
es un pequeño pueblo de la provincia de Alicante que conserva el aspecto de pueblo marinero a pesar de haber sufrido durante los años los excesos de la expansión urbanística. Se encuentra en mitad de una bahía que va del Morro de Toix a la Sierra Helada. Eso le da un aire de tranquilidad y recogimiento: por detrás la protectora Sierra de Bernia, al norte el Peñón de Ifach en Calpe, y al sur el Faro del Albir.

La Cúpula del Mediterráneo

La bahía de aguas generalmente claras y el cielo muy azul, en contraste con el blanco de las casas típicas del casco antiguo, ha sido un atractivo para bohemios y astistas, y ahora para los estudiantes de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Miguel Hernández.

Las casas encaladas del casco antiguo están coronadas por la "Cúpula del Mediterráneo", la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo y su cúpula de tejas azules y blancas, que sa ha convertido en el símbolo de Altea y de la Costa Blanca.


Calles Altea

Pasear en Altea

Altea es uno de esos pueblos por los que puedes pasear durante muchos días sin dejar de descubrir rincones especiales. Sol, luz, mar, huerta, historia, música, mucha música, arte y tradiciones. Es un lugar especial para pintar, con esa luz intensa que hacen que el mar y el cielo sean más azules que en otras partes. Es frecuente encontrar a personajes populares que viene a pasar desapercibidos entre turistas y habitantes de varias nacionalidades, porque Altea es un lugar cosmopolita y a la vez tranquilo. Una torre de Babel de lenguas, culturas y colores diferentes, que mira a la vez al mar y a la huerta, con toda naturalidad.

Altea es pueblo pequeño, pintoresco y acogedor, donde es tan interesante pasar unos días de descanso como vivir el día a día cotidiano. Senderismo por la Sierra o río Algar arriba, paseos por la huerta a pie o en bicicleta, actividades náuticas, artesanía, cocina popular, pesca, fotografía y una agenda cultural muy completa en el Palau Altea.

 

Fiestas Altea

Disfruta de Altea y sus alrededores

Leer en la playa o en una terraza, recorrer el casco antiguo, ver fantásticas puestas de sol y mejores amaneceres.

Es un pueblo, sí, pero no tan pequeño como parece a simple vista. Son más de 32 kilómetros cuadrados repartidos en varias zonas que son a su vez varias Alteas; pequeños pueblos dentro del pueblo, que dan a la vez sensación tranquilidad y de diversidad. Y no olvidemos que es un pueblo muy bien comunicado: a 30 minutos de Alicante, a 40 del aeropuerto del Altet, y hacia el norte a poco más de una hora de Valencia y de su aeropuerto, siempre por autopista. Consulta aquí cómo llegar a Altea.

Y por el interior, un paisaje completamente distinto, la sierra y los pueblos típicos de la montaña alicantina, la cocina de interior y el fresco de la montaña hasta llegar a Alcoy en poco más de una hora. Altea se puede visitar en un día, pero para conocerla, puedes tardar una vida.